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Una carilla dental es una delgada capa hecha de distintos materiales como porcelana o resina compuesta, que se coloca sobre un diente para mejorar su aspecto. Se utiliza para corregir decoloraciones, astillas, grietas, espacios entre dientes y alinear ligeras imperfecciones dentales.

Las carillas son como una especie de “funda” que se coloca en la parte frontal de los dientes para mejorar su apariencia. Esto significa que pueden cambiar el color, la forma y la alineación de los dientes, proporcionando una sonrisa más estética y uniforme.

¿Qué hace que este tratamiento dental sea tan atractivo? Las carillas dentales ofrecen numerosas ventajas para embellecer la sonrisa. Desde mejorar la apariencia de los dientes hasta corregir pequeñas imperfecciones, estas finas capas personalizadas pueden marcar una gran diferencia en la confianza y la estética dental de una persona.

¿Para qué se utilizan las carillas dentales?

Las carillas dentales son una excelente opción para mejorar la apariencia de tus dientes de manera rápida y sin dolor. Están diseñadas para ajustarse a la forma y aspecto que deseas para tus dientes, lo que las convierte en una alternativa versátil y discreta.

Estas pequeñas cubiertas pueden ayudar a alinear, blanquear o cambiar la forma de tus dientes. También pueden utilizarse para reemplazar coronas dentales o cubrir espacios entre los dientes. ¡Y lo mejor es que evitan esos tratamientos dentales largos y complicados!

Sin embargo, no son adecuadas para todos. Si padeces bruxismo, ciertas enfermedades periodontales o tus dientes están demasiado dañados, las carillas pueden no ser la mejor opción para ti. Un dentista puede evaluar y determinar si eres candidato para este tratamiento. Además, si tienes falta de esmalte dental, es posible que necesites considerar otras opciones.

¿Cuáles son los diferentes tipos de carillas dentales?

Actualmente podemos ver dos tipos de carillas dentales. Vamos a hablarte de las dos opciones para que te sea más fácil elegir la opción que mejor encaja con lo que necesitas. Aunque tu dentista de confianza seguro que recomendará la mejor opción según tus intereses.

Carillas dentales de composite

Este tipo de carillas son como una especie de “maquillaje” para los dientes. Son una opción más conservadora que se usa principalmente para arreglar problemas estéticos pequeños, como cuando un diente está roto o parece demasiado corto.

Lo que hace el dentista es colocar sobre los dientes un material llamado resina compuesta. Es como una pasta que se adapta al color de tus dientes. Se usa especialmente para cerrar pequeños espacios entre los dientes, especialmente en la parte de atrás de la boca.

El proceso es bastante rápido. El dentista lo hace todo en una sola cita y no necesita tomar medidas ni enviar nada a un laboratorio. Además, si en algún momento no te gusta cómo quedan, se pueden quitar fácilmente.

Aunque son una solución rápida y cómoda, estas carillas no duran tanto como las de cerámica. Más o menos aguantan unos 5 años si cuidas bien de tu higiene bucal. Es decir, es importante cepillarse y usar hilo dental para que te duren más tiempo.

Carillas dentales de porcelana o cerámica

Como podemos ver en https://www.xn--aviomira-f3a.com/carillas-de-porcelana/, las carillas dentales de porcelana también se conocen como carillas de cerámica. Se presentan como una buena opción cuando necesitas una solución más avanzada para mejorar la apariencia de tus dientes, las carillas de cerámica o porcelana son una excelente opción. Estas carillas se fabrican en un laboratorio especializado y se instalan en dos citas separadas: una para tomar impresiones y evaluar tus dientes, y otra para colocar las carillas.

A diferencia de los empastes blancos, las carillas de cerámica o porcelana son más duraderas, con una vida útil de aproximadamente 15 años, y tienen un aspecto más natural. Además, no se manchan y mantienen su color original a lo largo del tiempo, lo que las convierte en una alternativa efectiva al blanqueamiento dental.

Es importante tener en cuenta que estas carillas dentales son menos estéticas, por lo que suelen colocarse en la parte posterior de los dientes. Sin embargo, su calidad y durabilidad las convierten en una inversión valiosa a largo plazo, aunque su precio sea más alto que el de los empastes blancos.

¿Cómo se realiza la instalación de las carillas dentales?

Seguro que ya te diste cuenta de que el proceso de poner carillas puede variar dependiendo de si son de composite o de cerámica o porcelana.

Para las de composite: 

Primero, el dentista aplica una solución química para mejorar la unión de la resina a los dientes. Después, añade capas de resina gradualmente y las endurece. Finalmente, en la misma visita, da forma y pule la resina para que quede natural y estética.

En el caso de las de cerámica o porcelana: 

En la primera cita, el dentista puede remover algo de esmalte dental, si es necesario, bajo anestesia local. También toma impresiones de los dientes. A veces, se colocan carillas temporales para proteger los dientes mientras se espera por las definitivas. Las carillas definitivas se fabrican en el laboratorio según tus impresiones dentales, forma y color de tus dientes. En una segunda cita, se colocan las carillas permanentes usando un cemento especial para odontología.

¿Cómo mantener adecuadamente tus carillas dentales?

Los dentistas de Aviño Mira nos recuerdan que, aunque no requieren un cuidado específico, es importante seguir estas prácticas para mantener tus carillas dentales en óptimas condiciones:

En los primeros días, evita alimentos extremadamente calientes, fríos o duros, ya que podrían dañar prematuramente las carillas. Evita consumir productos que tienden a manchar los dientes, como café, tabaco, vino o refrescos, especialmente durante el período de adaptación. Ajusta tu técnica de cepillado. Es crucial cepillarse los dientes tres veces al día, pero hazlo suavemente para no dañar las carillas. Además, no olvides usar hilo dental correctamente. Visita al dentista regularmente. Es recomendable que tus carillas sean revisadas y limpiadas al menos cada seis meses para mantener su efectividad a largo plazo. Así que, el único mantenimiento necesario para tus carillas dentales es cuidar de tu higiene bucal en general.